Un comedor en proceso...
sillas4
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¿Ya les había platicado que veo el color turquesa y enloquezco de amor? Ok, pues como ando en una etapa renovadora de mi casa (que es la suya), estoy tomando ideas de todas partes para armar mi comedor con la mesa maravillosa que mi papá me hizo el año pasado y una que otra silla que me he encontrado en el camino.

De hecho, siempre imaginé que la parte superior de la mesa sería de color natural y las patas de algún otro tono. Mi papá me dio la idea de combinar dos tonos en las patas y me encantó, así que usamos un turquesa para el fondo y un verde viejo para el exterior. Peeeero cuando empezamos a pintar con el turquesa poco faltó para que los ojos se me salieran de las órbitas, cambiar de opinión y pintar toda la mesa de ese color.

Muy bien Marcela, pensé después, ¿y si en diez años te deja de encantar el tonito? Es una posibilidad. Así que bueno, dejé la idea original de la mesa como lo habíamos planeado, pero ahora que estoy en el proceso de reunir las sillas para terminar de armar el comedor, ya no me importará nada y pintaré todas de este color que por lo pronto, hoy, en este día, amo. Digo, las sillas siempre son reemplazables, reacomodables o reutilizables, ¿no? Así que no creo que pase a mayores. Decidí que voy a pintarlas de diferentes tonalidades para que no se vea tanta uniformidad, pero todas de color turquesa.

Entonces, me he dedicado en estos últimos meses a buscar sillas de diversos materiales y estilos para armar un comedor completamente a mi gusto (ok, también dejo que David opine de vez en cuando). Mi idea original era que todas las sillas fueran de segunda mano, compradas en bazares o segundas, pero hubo tres de ellas que me encontré nuevas en Pier 1 imports y en Target y que me gustaron muchísimo, así que me las agencié.

Algo que me ha llamado mucho la atención desde que me regresé a vivir a la frontera es que abundan los swap meets, tianguis o segundas, muchas de ellas llenísimas de cosas que están en súper buen estado y que las casas en remodelación en Estados Unidos descartan para volver a comprar todo nuevo. Es verdad que en estos bazares también hay otras cosas que de verdad están ya para llorar, pero en general encuentras cosas muy valiosas a un precio súper accesible. En lo personal me gusta comprar cosas de segunda porque alargas la vida de un producto que de otra manera hubiera terminado en la basura y así frenas un poco la vorágine consumista y la cultura de lo desechable, del típico "úsese y tírese", tan común en nuestro vecino del norte.

Además, en cuanto a las tres sillas de madera que compré en el famoso tianguis Los Globos, en Ensenada, me gusta imaginar las historias que tendrá cada una detrás. ¿Habrá formado esta silla parte de un comedor donde vivió su feliz infancia una bailarina? O quizá en esta otra se apoyaba un niño para alcanzar las galletas de la alacena. Y en esta de acá se sentó una mujer para tejer la cobija de su primer nieto... o un hombre para escribir un libro... o un joven para llenar la aplicación para la universidad de sus sueños.

Es muy probable que nada de esto sea verdad... pero como no puedo saber, me gusta imaginar.

Aquí les presento mis sillitas en su forma original. Una de ellas ya es del color final :)

sillas1
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sillas2
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sillas3
sillas3
sillas5
sillas5
sillas6
sillas6
sillas7
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sillas8
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Y aquí les comparto algunas ideas en las que me he inspirado para mi comedor final:

idea1
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http://www.capellakincheloe.com/2010/03/16/duck-duck-goose-dining-chairs/#.UuhIw2TTn-k

idea2
idea2

http://www.bhg.com/decorating/budget-decorating/cheap/cheap-decorating-ideas/

idea3
idea3

http://www.bhg.com/blogs/centsational-style/2013/04/28/how-to-modernize-your-dining-room/?socsrc=bhgblogcentsationalstyle