aniversario

Una década de inspiración

La canícula golpea fuerte a Monterrey en este día de agosto de 1997 en el que amanezco en una de las habitaciones de Residencias del Tec, en donde vive mi amiga y hermana Ivonne, la que a punta de halagos a la capital neolonesa me convenció de venir a estudiar aquí. Llegué hace menos de una semana dejando atrás a mi casa natal con apenas veinte años encima, pero ya es momento de sacudirme las despedidas y los hasta luegos porque hoy es día de ir a inscribirme a mi nueva licenciatura.

Una década de inspiración