La cebada es un cereal muy poco aprovechado en nuestro país, al menos en la franja norte. Nos vamos siempre por el arroz para la preparación de sopas o guarniciones y le damos poca cabida a otros granos muchísimo más interesantes en cuanto a sabor y, sobre todo, nutrición. La cebada perlada (presentación en la que es más común encontrarla y cocinarla) tiene mucho más proteína que el trigo y menos gluten. Además es una excelente fuente de potasio, magnesio, hierro, cobre y zinc, lo que hace que sea un alimento indispensable en la dieta sobre todo de los niños. Por ser un cereal súper dotado de fibra soluble, es una buena opción alimenticia para bajar los niveles de glucosa y colesterol. En cuanto a las vitaminas, la cebada es rica en las del grupo B, ácido fólico y K. El sábado Martha fue a comprar verduras orgánicas de los productores de esta región bendecida por los dioses y como yo no pude ir, me trajo betabel, ajo, echalots, espárragos, pepinos, zuccinis y estas zanahorias sacadas de un cuento de Bugs Bunny. Con ellas y una cebadita que tenía guardada hice la sopa de esta semana, porque aunque el calor ya se está sintiendo más fuertecito, a mí la sopa me sigue haciendo ojitos como en el resto del año.

SOPA DE VEGETALES Y CEBADA

1 cucharada de aceite de girasol

1 cebolla picada

2 dientes de ajo picados

2 tallos de apio picados

2 zanahorias cortadas en cuadritos

1/3 taza de cebada perla

5 tazas de caldo de verduras

1/2 taza de chícharos congelados

225 gramos de repollo verde rallado

sal y pimienta

Calienta el aceite y sofríe la cebolla, el ajo, la zanahoria y el apio durante unos cinco minutos. Agrega a la olla la cebada perla y revuelve bien, luego agrega el caldo de verduras y deja que hierva. Tapa la olla y deja cocinar a fuego bajo durante 15 minutos. Agrega los chícharos (ya descongelados) y deja cocinar por 5 minutos más. Agrega el repollo a la sopa, sazona con sal y pimienta al gusto y deja cocinar por unos 5 minutos más. Puedes agregar unos cubitos de aguacate al plato como guarnición.