En mi casa puede faltar lo que sea, menos el frijol. Yo me puedo comer un buen plato de frijoles de la olla así nada más todos los días; pero claro, si le agregamos una salsa fresca de chile, tomate, cebolla y cilantro y un poco de queso fresco, la cosa se pone todavía más buena. Si tienes en tu casa unos poquitos de frijoles que se han quedado ahí y ya nadie los quiere, puedes hacer esta sopa que además de deliciosa, es súper nutritiva y requiere de ingredientes que siempre están a la mano. RECETA SOPA DE FRIJOL

2 tazas de frijol cocido

6 tomates

1/2 cebolla blanca

1 diente de ajo

2 chile ancho

5 tortillas de maíz cortadas en tiritas y fritas

sal, cilantro y orégano al gusto

aguacate y queso fresco para acompañar

Cocer los tomates en un poco de agua y licuarlos junto con la cebolla, el ajo, sal y orégano. Reservar. Desvenar uno de los chiles y llevarlo al fuego con un poco de agua para que se ablande. Licuar el chile con el jugo que soltó, los frijoles, el puré de tomate que habíamos reservado, cilantro y un poco de sal. Llevar esta mezcla a una olla para que hierva un rato, si está muy espesa agregar un poco más de agua hasta lograr la consistencia deseada. Servir con las tiritas de tortilla, aguacate, queso fresco y chile ancho tostado.