Si está cocinado en wok, es una garantía de que me gustará. No estoy muy segura, pero creo que la magia de este artefacto orientaloso es que su material es delgado, lo cual permite cocinar a muy alta temperatura, pero gracias a su forma, los líquidos de la verdura tienden a evaporarse y por eso la verdura no queda aguada, sino bien doradita y crujiente, justo como me la recetó el doctor. ¡Y eso sin hablar de lo impresionantemente rápido que puedes tener un plato delicioso frente a ti! Les juro que me tomé el tiempo y esta receta me tomó exactamente 20 minutos hacerla. Por favor, de la manera más atenta se los pido: ¡háganla! No se van a arrepentir =)

QUINOA AL WOK

1 wok (evidentemente, aunque si no lo tienes no te apures, hazlo en un sartén normal, pero si tienes oportunidad compra uno, pide uno prestado, róbate uno, lo que sea con tal de experimentar el sabor que este utensilio le da a las verduras. ¡Juro que no exagero!)

1 taza de quinoa (yo utilicé  media de quinoa blanca y media de quinoa roja)

1/2 cebolla morada pequeña o 1/4 si es grande

2 dientes de ajo picados muy finamente

1 pimiento rojo

1 zanahoria

1 1/2 taza de brócoli

1 1/2 taza de coliflor

aceite de ajonjolí (yo utilicé uno que me encanta: es una mezcla especial para platos orientales, si puedes consíguelo, de verdad que el sabor es fabuloso)

1 cucharada de vinagre de arroz (yo utilicé de manzana porque no tenía de arroz, pero en este caso sí estoy segura que con el de arroz es mejor)

1 1/2 cucharadas de salsa soya

1/2 cucharada de Bragg (esta es opcional, a mí me gusta mucho el sabor pero es muy delicado, es un sustituto de salsa de soya)

limón para aderezar (opcional)

Coloca la quinoa y dos tazas de agua en una ollita y al hervir baja el fuego al mínimo, tapa y deja cocinar hasta que el agua se haya consumido por completo (unos 10-15 minutos). No agregues sal porque la salsa soya le dará todo el condimento que necesita. Mientras la quinoa se cuece, pica en cuadritos muy pequeños la cebolla, el pimiento y la zanahoria y luego pica el brócoli y la coliflor en trocitos también pequeñitos. Parece que no, pero el sabor de un platillo depende mucho también del tamaño de sus ingredientes.

Coloca el wok en un fuego MUY alto, el máximo de tu estufa. En unos segundos se calentará y entonces agrega el aceite, pero ojo: no lo viertas en el centro del wok, deja que derrame desde el inicio de la pared y así llegará caliente al fondo. ¿Por qué? La verdad no sé jajaja, así aprendí de una chef que adoro y que veía en la tele (Narda Lepes). Inmediatamente coloca la cebolla, zanahoria y pimiento picaditos, saltea por un par de minutos y luego vierte la coliflor, el brócoli y el ajo picado finamente. Saltea por un par de minutos más; en este punto la verdura debe tener una textura todavía crujiente pero una apariencia asadita, si no es así saltea un poco más, pero no demasiado para que no se cocine mucho. Agrega el vinagre, la salsa soya y el Bragg, saltea un minuto más y apaga el fuego. Agrega entonces la quinoa todavía calientita y mezcla todo muy bien.

Sirve en un plato y si quieres rocía con unas gotas de limón. ¿Que para cuántas porciones alcanza? Depende de tu hambre, yo me cené dos platos, Emma otros dos y quedó como para que David se sirva una vez y media mañana porque ahorita está de viaje. Bueno, si no me lo como yo antes jajaja.

 

AQUÍ LA REINA CON SUS ACOMPAÑANTES:

 

Y AQUÍ LA OTRA REINA CON SU SEGUNDO PLATO: