Pizza casera deliciosa

Algún día voy a ir a Nápoles a comerme una pizza margarita. Listo universo, sueño decretado. Mientras tanto, me consiento cada que puedo con esta delicia de la cocina, mi favorita entre el inmenso mar culinario que tenemos a la mano en esta parte del globo terráqueo. A la pizza es difícil decirle que no, es por eso que muy pocas veces me atrevo. La que más me gusta es la vegetariana, pero puedo entrarle a la que sea... total, el placer es el placer.

Por eso en mi refri siempre trato de tener pan árabe o cualquier tipo de pan plano, porque es lo único de verdad indispensable para armar una pizza: lo de arriba puede ser (literalmente) lo que sea. Si me pongo elegante puedo aventarme yo solita la masa, pero he de confesar que lo he hecho muy pocas veces en mi vida. Como decía mi mamá: "¿Por qué quieren que aprenda a hacer pasteles? ¡Si a Sara Lee le salen muy buenos!" En mi caso sería: "¡Si a Libanius le sale muy bueno!" Por supuesto que no subestimo (incluso admiro) la labor de hacer un buen pan hecho en casa, pero cuando el tiempo no lo permite, ahí está el pan comercial que no se raja.

Lo ideal es ponerle una salsita de tomate hecha por ti misma y luego cortar todo lo que quieras para coronarla. Yo procuro no ponerle queso porque en mi casa tratamos de no consumir lácteos, pero puedes intentar también un queso de cabra o parmesano, para que sea diferente. Si no tienes salsa de tomate, puedes hacerla con hummus (puré de garbanzo), o una pizza dulce con ricotta como base y durazno por encima. Bueno, la variedad es infinita, y como dicen, el cielo es el límite de tu creatividad.

RECETA PARA LA SALSA DE TOMATE (debe haber miles, pero así es como yo la hago)

8 tomates huaje

3 dientes de ajo

2 cucharadas de aceite de oliva

albahaca fresca picada (al gusto)

sal y pimienta (al gusto)

Coloca los tomates en cuartos en la licuadora y licúalos sin agregar nada de agua. Si notas que es difícil licuarlos, puedes agregar un chorrito de agua, pero lo menos posible. No licúes demasiado tiempo, es mejor que te queden algunos trocitos de tomate en la salsa. Calienta el aceite de oliva en una ollita y vierte el puré de tomate con la sal y la pimienta. Déjalo ahí por unos 15 o 20 minutos, revolviendo constantemente, para que se evapore toda el agua y quede una salsa espesa. Agrega la albahaca picadita y cocina por unos tres minutos más.

ARMADO DE LA PIZZA:

Unta el pan con la base de tu preferencia: salsa de tomate, hummus, ricotta o lo que se te ocurra. Corta muy delgaditas las verduras que tengas a la mano, salpimenta y agrega queso al final si así lo deseas (pero créeme, no le hace falta). Lleva tu pizza al horno a 180 grados centígrados y calienta por unos 15 o 20 minutos, hasta que notes que la verdura ya está doradita y el pan firme. Mi aderezo favorito es el vinagre balsámico ;)

 

ESTA ES DE SALSA DE TOMATE, ZUCCHINI Y TOMATE PERITA AMARILLO:

ESTA ES DE HUMMUS, ESPINACAS, TOMATE DESHIDRATADO Y QUESO MOZZARELLA:

Y ESTA ES DE SALSA DE TOMATE, ZUCCHINI Y QUESO DE CABRA: