P1010976 Mi hija tiene una severa adicción a los cuentos, sobre todo los que su papá, su mamá o su abuelo le inventan. Es algo que adoro en ella pero para ser muy honestos, a veces se me acaba la inspiración para contarle un cuento diferente todos los días. Porque eso sí, a la nena no se le pueden repetir las historias. Hay que sacarse una nueva de la manga todos los días, o bueno, la mayoría de los días de la semana. La última estrategia que se me ocurrió hace unos meses es crear un personaje, Layla, de la que ya he platicado en este blog. Ella es la protagonista de un cuento que durará meses, así que cada vez que Emma me pide que le cuente un cuento, le cuento un nuevo episodio en la vida de Layla, que siempre trae consigo sus polvillos y sus lentes mágicos.

Ayer fue un día espectacular. Arrancó con una visita al parque de Pine Valley, un lugar medio boscoso que está a 40 minutos de nuestra casa. Ahí nos encontramos con unos muy buenos amigos, Rubén y Vaneza y sus hijos Rubén, Quique y Chícharo, para irnos un poco más arriba, a Mount Laguna, donde todo está tapizado de nieve por el frío que ha hecho últimamente. Rematamos el día en una Barnes & Noble (para variar jajaja) y ahí David se topó con este juguetito con el que sólo llevo unas horas y del que ya estoy profundamente enamorada.

Se llama Tell Tale Fairy Tales y es de la marca Blue Orange, una compañía comprometida con el diseño de juegos que unan a la familia y el respeto por la ecología. Lo realmente inspirador es que la caja de este juego es más pequeña que una taza, pero lo que puede surgir de ahí no tiene límites. Contiene 60 cartas redondas con dibujos por ambos lados. En su turno, cada jugador escoge a ciegas seis cartas y las acomoda en forma lineal para armar una historia con esas seis ilustraciones que le tocaron. Pueden jugar de uno a 8 jugadores, de 5 años o más, incluso pueden formarse equipos para enriquecer aún más las historias. No es un juego de competencia, sólo de imaginación.

Hasta ayer no conocía a Blue Orange pero ahora puedo considerarme su fan. Háganme (y háganse) un favor muy grande y lean la historia de esta compañía fundada por dos franceses en San Francisco, California. El único dato que voy a compartirles es que el nombre de la empresa surgió del poema surrealista de Paul Eluard titulado "La Tierra es azul como una naranja". Los fundadores de Blue Orange consideraron que este nombre iba muy de acuerdo con su visión de un planeta feliz. Y cómo no enamorarse de una empresa cuyo slogan es "Hot Games Cool Planet".

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EL CUENTO DE EMMA:

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"Había una vez un mago que siempre estaba sentado en su silla roja haciendo pócimas mágicas. Un día dijo que la persona que encontrara el tesoro y se lo llevara, iba a poder hacer pócimas mágicas también. Entonces unas florecitas que eran también niñas fueron a buscar el tesoro, lo encontraron y se lo llevaron al mago. El mago les dijo cómo hacer las pócimas y les dijo que con ellas podían hacer lo que quisieran. Las niñas-florecitas aprendieron a hacer sus pócimas y con ellas sembraron champiñones mágicos por todas las calles de su ciudad. Entonces todas las florecitas fueron muy felices para siempre". Emma Delgado Corral ;)

LOS CUENTOS DE MARCELA: 

A petición de Emma, fueron cuentos muuuuuuy largos, así que se los dejo a su imaginación ;)

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