¡Hasta pronto Mayo!

Mayo fue un mes que me regalé. Fue un mes de muchísima introspección. En los albores del mes de las madres inicié un régimen alimenticio para desintoxicar el cuerpo físico (gracias a mi amiga que adoro Sandra Estrada, de Punto Equilibrio) y, como ya les había platicado, se me vino un detox también del cuerpo emocional.

Le agradezco a mayo la oportunidad de una revolución a nivel físico y espiritual, pero también de un nuevo comienzo. No es un secreto que me fascina la comida, disfrutarla y prepararla, pero estas tres semanas en que David y yo comimos sólo verduras, frutas, arroz integral, leguminosas, nueces y semillas, les juro que me educaron el paladar. Como diferente, pero ciertamente disfruto más cada bocado, como que lo concientizo más, me doy cuenta de cada ingrediente, decido de forma más razonada qué me llevo a la boca y valoro mucho más un buen brócoli salteado que una rebanada de pastel.

Y lo que menos me esperaba, fue la reseteada a nivel emocional. Aproveché para detener el paso y reflexionar mucho sobre lo que más me gusta hacer y sobre mis prioridades, las cuales tenía un poco revueltas. En pocas palabras, me permití una limpieza también a nivel espiritual. Medité mucho, me dediqué a soltar y a darme gusto en cada cosa que se me antojara hacer, así que My Pumpkin entró en una fase de descanso y por eso este mes hubo poquitos posts ;)

Quizá sea por eso que Mayo, con una mente más clara, fue el mes en que por fin pude tomar una decisión que antes me costaba tanto trabajo: en qué primaria iba a inscribir a Emma el próximo ciclo, cuando se haya graduado del kinder. Y quizá también por eso fue el mes en que conocí a Edith, quien vino a Tecate para ajustarnos la brújula que a veces perdemos en la educación de los hijos.

Gracias por todo Mayo... estoy lista para mis 36 años Junio :)

 

Al terminar la primera semana de mayo les platiqué de mis andanzas con el famoso detox que tantos cambios vino a hacer en mi vida.

 

En pleno detox me volví un as con las verduras (¡tenía que hacerlo! jajaja), así que un día me aventé estos espárragos con hongos que quedaron para chuparse los dedos. Y lo mejor de todo: ¡son facilísimos de hacer!

 

Y justo a la mitad del mes, como un regalito para el alma, me topé con el conciertazo de Tony Bennett: como una especie de recordatorio de que, efectivamente, la inspiración está en todas partes.

 

Y aunque era el mes del descanso y todo, "Ventura" alcanzó a ver la luz en mayo ;)

 

Y para cerrar con broche de oro el mes: el taller de Edith López y la pedagogía Waldorf. Además de los consejos para educar de una forma más conciente a los hijos, en estos días de capacitación que siguieron al taller conocí los juguetes que se recomiendan en esta pedagogía. Así que muy pronto les anuncio la sorpresa de una nueva sección en el blog ;)