Galletas semillosas
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Tengo una fijación porque mi hija coma semillas. Desde muy chica le descubrimos una alergia severa hacia algunas nueces, así que mejor le evito todas y de frutos secos sólo come almendras, por eso siempre que puedo le escondo semillas de chía, linaza, hemp, girasol o calabaza en donde se pueda, para que al menos reciba todos los nutrientes de ellas que no puede obtener de las nueces.

Así que esta receta es el resultado de una combinación de tantas galletas de avena que he visto en internet, pero con un toque saludable y semilloso para que vayan con mucho más poder todavía hasta el cuerpecito de mi nena. El resultado es delicioso... tanto, que de las 13 que salieron ella se comió como la mitad. ¡Los invito a probarlas!

GALLETAS SEMILLOSAS

1 1/4 taza de harina de trigo entero

3/4 taza de hojuelas de avena entera

3/4 taza de azúcar mascabado

1/4 cucharadita de sal

1 cucharadita de bicarbonato de sodio

1 cucharadita de canela en polvo

1/4 taza de aceite de coco

1/4 taza de crema de almendra

1 huevo

1 Cucharada de extracto de vainilla

1/3 taza de chispas de chocolate (o pasas o arándanos)

1/3 taza de semillas de calabaza

2 Cucharadas de semillas de linaza

1/4 taza de semillas de hemp

Precalienta el horno a 350 grados Farenheit. En un tazón pequeño combina los ingredientes secos: harina, avena, bicarbonato de sodio, sal, canela y las semillas de calabaza, linaza y hemp. En otro tazón más grande mezcla los húmedos: aceite de coco, crema de almendra, azúcar mascabado, huevo y vainilla. Agrega a esta mezcla los ingredientes del primer tazón e incorpora muy bien. Vierte las chispas de chocolate y mezcla todo muy bien.

El resultado será una preparación muy seca, así que tendrás que terminar el amasado con las manos. Haz bolitas aplastando muy bien para que todo se pegue, aplástalas un poco para hacer la forma de las galletas y colócalas en una charola previamente engrasada, dejando un buen espacio entre cada una para que puedan expandirse. Hornea de 15 a 20 minutos o hasta que las galletas estén doraditas. Déjalas enfriar una media hora y ahora sí, ¡disfruta!

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