photo (3) Hoy fuimos al correo a recoger un libro de cocina que David me compró para darme una sorpresa, pero que se la eché a perder cuando le pedí un día antes de que llegara si me lo podía comprar en Amazon jajaja (sorry). Es el nuevo libro de Gwyneth Paltrow, a quien todos conocemos por su trabajo como actriz pero que también es amante de la buena cocina gracias a la sangre de su padre cocinero que corre por sus venas. El libro, "It's all good", tiene unas fotos alucinantes que realmente te motivan a irte corriendo a comprar lo necesario para armar cualquiera de los platillos que vienen para desayunar, comer, cenar, beber o postrear.

Hojeándolo se me ocurrió escribir este post y compartirles de dónde me sale la inspiración para cocinar. Adoro la buena comida y los libros de cocina y, aunque tengo pocos (al menos para mi gusto), me basta con ir a una librería y hojear alguno que no tenga para llenarme el tanque de gasolina otra vez y desear meterme a la cocina a conciencia. Ya he platicado en otra ocasión que mi gusto por los sartenes se despertó cuando me embaracé de Emma, pero podemos decir que me enrolé en esto de la comida saludable hasta que ella empezó a comer sus primeros alimentos sólidos. No soy vegetariana ni nada parecido. Me gusta comer de todo pero en mi dieta sí procuro evitar lácteos, carnes rojas, azúcar y harina refinada y alimentos procesados. Evidentemente no siempre se puede y como lo que me ofrecen con singular alegría, porque creo firmemente que en el equilibrio está la felicidad. Eso sí, en mi casa como toda la fruta y verdura que puedo y compro sólo carne de pollo y de pescado, la cual consumo cada dos o tres días. Cuando puedo comprar orgánico lo hago y cuando no, pues tampoco me azoto ;)

En fin, lo que sí es cierto es que de vez en cuando me gusta sentarme y hojear mi pequeña biblioteca culinaria. No les voy a decir que cocino siempre muy gourmet o que saco todos los días alguna receta de estos libros, pero sí me sirven muchísimo de inspiración para cocinar algo parecido o simplemente para recordar la inmensa variedad de alimentos que la naturaleza nos ofrece y todas las posibilidades de combinarlos para experimentar sabores y texturas distintas. Eso me basta para inyectarme la energía que honestamente a veces se me baja para encender los fuegos. Con el trajín de todos los días y mi obsesión por estar sentada frente a la máquina de coser, hay veces en que simplemente no tengo ganas de cocinar. En esas ocasiones me aviento una ensalada de atún, la monto en una tostada y la corono con aguacate, pero volteo a ver mis libritos felices y sé que cuando me lleguen las musas otra vez estaré en condiciones de cocinar una berenjena o unos espárragos como Dios manda.

 

¿En qué me fijo cuando compro un libro de cocina?

1. Que tenga unas fotos padrísimas que te dejen ganas de ver más, de seguir hojeando.

2. Que en sus recetas incluya ingredientes sencillos y fáciles de conseguir.

3. Que ofrezca más opciones para cocinar verduras, cereales y legumbres que carnes.

 

Aquí les comparto algunos de mis libros favoritos y la receta que más me gusta (y que más he cocinado) de cada uno: photo (4)

 

Del libro de Heidi Swanson, "Super Natural Cooking", me encanta su fettuccini con pesto de espárragos:

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Del libro de Narda Lepes, "Comer y pasarla bien", saqué la receta para la sopa de verduras:

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Del libro de Sarah Matheny, "Peas and thank you", me fascina la socorridísima receta del pan de plátano inspirador, horneado tantas veces en el otoño.

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Del libro de Gina Steer, Sian Lewis y Charlotte Watts, "Glycemic index cookbook", me gusta mucho la ensalada de col morada:

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Del libro de Charity Ferreira, "Coma sanamente", de Williams Sonoma, adoro esta receta súper fácil de espárragos salteados con hongos y ajonjolí.

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¡Y EL QUE ACABA DE LLEGAR A MI COCINA!

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