Mucha gente me pregunta cómo le hago para combinar las telas para una bolsa nueva. Precisamente esta es una de las partes del proceso que más disfruto, y casi casi podría decir que no tengo una regla establecida, simplemente voy agrupando las telas que tienen más o menos los mismos tonos y las reúno según me vaya latiendo. Ahorita estoy en una etapa de escasez de materia prima porque no he ido a comprar telas a las tiendas donde más me gustan, así que cuando hice esta bolsa me acordé mucho de un fotógrafo chingón (David Josué, mi esposo además) que en una plática sobre creatividad dijo que trabajando con menos herramientas es como salen las cosas más creativas. Así que reuní dos telas que en momentos de abundancia quizá no se me habría ocurrido combinar.

Así me gusta pensar que es la vida. Hacemos planes y tomamos decisiones basándonos en lo que creemos saber… pero la vida siempre sabe más. Si te vas a resistir o si vas a fluir con ella es la única decisión realmente importante. La verdadera sabiduría, lo que algunos llaman intuición, está más allá de la montaña de paja mental que ayuda más a nublar la vista que a elegir correctamente.

Me gusta comparar lo que aprendo a la hora de coser con lo que vivo en la cotidianidad. Y esta bolsa me mostró la flexibilidad que hace falta para ver lo bello que se sale de los cánones que nosotros mismos nos imponemos.

BOLSA LET'S FLOW

13 pulgadas de alto, 14 pulgadas de ancho y 4.5 pulgadas de profundidad

loneta exterior y forro de algodón

correa de 39 pulgadas

ziper café oscuro