Bolsa 1997 [es mía =)]

Cuando entré a la prepa empezó mi fijación por las bolsas, pero se acentuó cuando estudié la carrera. Últimamente me he acordado mucho de aquel 1997 en que decidí dejar mi ciudad natal y venirme a Monterrey a la universidad. Puedo confesar que todavía no estoy muy segura de cómo tomé la decisión (de las más importantes en mi vida), y ahora creo firmemente que algunas cosas son así: uno cree que decide pero hay algo más fuerte que te lleva al lugar en el que debes estar. ¿Y en qué lugar debe uno estar? Ja... uno también cree que sabe. Y en este viaje de supuestamente cuatro años -que ya hace rato se triplicó- me he echado muchas cosas a la bolsa. En estos catorce años me enamoré de una ciudad y de mi marido, me gradué de una carrera, me convertí en fotógrafa, reportera, maestra, administradora y ahora costurera, me topé con algunas almas gemelas, vi nacer y crecer a mi hija, leí libros que como espejos me devolvieron la imagen de mis ángeles y demonios, atestigüé la destrucción y la hermandad en un huracán... crecí.

Esta bolsa, que nombré 1997 por el año en que nací a estos catorce años, la descosí y la volví a coser varias veces porque no me quedaba bien. Y quizá porque me recordó cómo deshago y vuelvo a hacer los pasos que medio tropiezo en lugar de andar, será de las que recordaré con más cariño. Y también porque, aunque no era tipo "messenger", la 1997 me recuerda a un morral de gamuza que mi esposo me compró cuando éramos novios, mientras paseábamos por Morelos, en el corazón de esta sultana del norte que llevaré siempre conmigo.

BOLSA 1997

loneta exterior y forro de algodón

13 pulgadas de alto por 14 pulgadas de ancho

correa de 43 pulgadas

tres bolsas delanteras

cierre con ziper