Amigos (y proteínas) que nutren

Cruzarte en el camino con una persona que te haga vibrar de forma positiva es un regalo que vale oro. Y si te cruzas con dos... ¡bueno! Esto me pasó el domingo, cuando conocí a Chris y Diana, dos almas que con su sola energía me regresaron al buen camino. Tenía unos días medio atolondrada, con muy poca tolerancia, enojándome por cualquier cosa, en pocas palabras, viendo el vaso medio vacío; y después del domingo, el color regresó. Chris y Diana forman parte del proyecto Pedaling for Peace, dedicado a recordar su origen y su esencia a cada ser humano con el que se vayan cruzando en su viaje por el mundo en bicicleta, a través de una reconciliación con la naturaleza, con la buena alimentación, con la autocuración y la confianza en nuestra sabiduría personal. Chris emprendió el viaje a mediados del 2010 en la costa este de Estados Unidos, llegó a Ensenada hace poco y conoció a Diana, quien se unió a Pedaling for Peace para continuar el viaje en un par de meses más. Mientras tanto, se están dedicando a impartir en Baja California sus talleres de cocina vegana, conciencia ambiental, ashtanga yoga, jardinería orgánica, artes marciales, terapia craneosacral y cualquier otra técnica sustentable.

A mí me tocó formar parte de su taller de cocina vegana el domingo, y yo diría que además de compartir sus conocimientos, se están dedicando también a devolver la inspiración natural a cada persona, esa que de todos modos está ahí, sólo que a veces medio dormida. "Cada uno de nosotros somos responsables de nuestra propia salud y de nuestra propia felicidad, no la industria económica ni farmacéutica", fue una de las frases que dijo Diana que más me gustó.

Yo no soy vegana (dieta libre de cualquier alimento de origen animal) y no sé si lo seré algún día (nunca digas nunca), pero sí comulgo con la idea de buscar alimentos lo más naturales posibles, así como los encontramos en la naturaleza, sin procesos químicos que los hayan afectado, y si es posible, sin caja ni bolsa. Hasta ahora no he podido comer así todos los días, pero al menos sí puedo procurarlo y con este taller me convencí aún más de que mientras alimente a mi cuerpo con más zanahorias y menos carnitas, también estaré alimentando más mi alma, porque estaré más conectada con nuestro origen y esencia.

Aquí les comparto un par de recetas, de las que más me gustaron, luego subo las demás. David Josué, mi esposo fotógrafo, querrá ahorcarme por la paupérrima calidad de las fotografías, pero la verdad no llevaba mucho equipo para sacarlas mejor.

SMOOTHIE VERDÍSIMO (Un desayuno completo)

Echa a la licuadora la fruta que tengas (excepto melón o sandía porque éstas no se deben combinar con nada más).

Nosotros lo hicimos así:

Naranja pelada y cortada en trozos

Plátano

Durazno cortado en trozos

Almendras

Spirulina en polvo (alga generosísima que aporta proteína, hierro, antioxidantes, ácido fólico y vitamina B12, entre otras maravillas)

¡A licuar todo y a disfrutar!

 

ROLLITOS PRIMAVERA (Otra comida completa, porque con la combinación del cereal (arroz) y la leguminosa (soya) o la nuez y/o semilla (cacahuate y ajonjolí), la dieta vegana conforma una proteína completa, equiparable a la proteína animal, con la diferencia de que ésta sí es absorbida de forma natural por nuestro organismo)

Zanahoria, Ejote chino y repollo morado (o las verduras que quieras, crudas) cortado en julianas

Tofu firme

Menta y/o albahaca

1 paquete de sábanas de arroz para rollitos

1 paquete de fideos de arroz

Antes de marinar el tofu, hay que dejarlo que suelte todo su suero, dejándolo unas horas en el refri sobre un plato, o si tienes prisa, puedes envolverlo en una toallita por unos minutos. Luego hay que cortarlo en tiras delgadas y marinarlo por un par de horas con jugo de naranja, ajo picado, hojuelas de chile seco y Braggs (un sustituto de salsa soya muy rico en aminoácidos). En agua caliente suaviza los fideos chinos y también las sábanas de arroz. Rellena las sábanas con las verduras, el tofu, los fideos y las hierbas, envuelve como si fueran taquitos y listo. Acompáñalos con la salsa oriental que más te guste.

SALSA DE CACAHUATE PARA LOS ROLLITOS PRIMAVERA

Licúa 1 taza de cacahuates, 1 cucharada de ajo picado, aceite de ajonjolí, 1 cucharada de hojuelas de chile seco, miel de agave (un sustituto de azúcar muy bajo en índice glicémico) y Braggs. Si sientes muy espesa la salsa puedes agregar leche de coco o agua. Sabe, que no lo puedes creer, de verdad.